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Ganadería sostenible

El origen de la calidad

Riquísima, también en propiedades

La carne de vacuno es rica en proteínas de alto valor biológico, vitaminas y minerales. Su completo perfil nutricional convierte su consumo en imprescindible para una dieta sana y equilibrada. Nos permite crear los cimientos del cuerpo, incrementar la musculatura, reparar los tejidos i proporcionar energía. Qué más nos aporta?

Proteínas: intervienen en el fortalecimiento y reparación de los tejidos, regulan las funciones corporales y forman parte de los anticuerpos para luchar contra las infecciones.

Aminoácidos: la carne es el único alimento que nos provee de los ocho aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo no puede sintetizar. Consumir la cantidad suficiente de aminoácidos nos evitará problemas de pérdida de masa muscular (la llamada sarcopenia) y de sensación de fatiga. 

Hierro hemo: se encuentra en un formato de alta disponibilidad para el organismo, permitiendo mejorar la formación de la hemoglobina para los glóbulos rojos, evitando la anemia nutricional y ayudando a cubrir las necesidades energéticas diarias.

Vitaminas del grupo B: solo la carne nos puede aportar las cuatro principales vitaminas de este grupo. Nos sirven para mantener los niveles de glóbulos rojos en la sangre, contribuyen al desarrollo del sistema nervioso y la mejora de la función celular y metabólica.

Zinc: es el segundo oligoelemento más importante para el cuerpo, después del hierro y de nuevo la carne nos lo proporciona en un formato altamente disponible para el cuerpo. Refuerza el sistema inmunitario, prevé infecciones, y es vital en las etapas de embarazo, lactancia y niñez para un correcto crecimiento.

Riquísima, también en propiedadesRiquísima, también en propiedades
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Carne roja, fundamental en una dieta equilibrada

¿Qué dice la OMS del consumo de carne de becerra? El debate sobre el consumo de carne apareció en 2015, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugirió que las carnes rojas y procesadas aumentaban el riesgo de sufrir cáncer. Llegando incluso a proponer una reducción del consumo de estos productos. En octubre de 2019 se publicaron diferentes revisiones científicas que descalificaron las conclusiones de la OMS considerando insuficientes las pruebas que afirmaban que reducir el consumo de carne podía resultar beneficioso para la salud. Un grupo de expertos del Consorcio de recomendaciones nutricionales (NutriRECS) publicó el artículo Unprocessed Red Meat and Processed Meat Consumption: concluyendo que las dietas restringidas en carnes rojas pueden tener poco o ningún efecto sobre los principales resultados cardio metabólicos y la mortalidad e incidencia de sufrir enfermedades cancerígenas.

Según sus conclusiones, la relación entre el consumo de carne y el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, diabetes o cáncer, es desde inexistente abajo o muy bajo. Por el contrario, eliminar la carne de la dieta puede comportar carencias pudiendo derivar en problemas de salud como anemia, depresión etc.

Y tampoco existe ningún estudio que demuestre la relación entre obesidad y consumo de carne.

Carne roja, fundamental en una dieta equilibradaCarne roja, fundamental en una dieta equilibrada
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El Origen de la calidad

¿Y sobre la calidad de nuestra carne? No, la carne no contiene hormonas ni antibióticos. Así lo demuestra el hecho que un 99,86% de los muestreos del conjunto de las carnes, no presentan ninguna traza de medicamento (ACSA, 2019) A nivel europeo, según la Agencia Europea de Seguridad alimentaria (EFSA) este porcentaje es similar, del 99,7% (2019).
El uso de antibióticos como promotores de crecimiento de los animales de granja está prohibido desde 2006 (Directiva 2001/82/CE). Solo se utilizan bajo supervisión veterinaria para tratar ciertas enfermedades y garantizar así el bienestar de los animales.
La normativa europea regula qué medicamentos se tienen que usar para el tratamiento de los animales y su uso.
Según la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS), en todo el Estado se redujeron un 13,6% la venta de antibióticos veterinarios el 2019, y entre 2014 y 2019 un 58,8% (Plan Nacional de Resistencia a Antibióticos).

A pesar de la carne es totalmente libro de residuos de medicamentos y su uso está restringido a aquello que el veterinario prescribe, el sector está comprometido con la estrategia One Health que tiene por objetivo reducir las resistencias antimicrobianas. Por este motivo, muchos de nuestros asociados están adheridos en el Plan Nacional de resistencias de antibióticos (PRAN) de reducción de uso de antimicrobianos que incorpora el compromiso de realizar un plan sanitario preventivo para limitar al máximo su uso como también la realización de pruebas diagnósticas para detectar bacaris resistentes.

En Cataluña, el 100% de las explotaciones son negativas de brucelosis y un 99,96% lo son de tuberculosis.

En cuanto a la incidencia de la encefalopatía espongiforme vacuna (EEB), la OIE al 2016 reconoció el Estado Español como país de riesgo insignificante.

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